Esta mañana he compartido dos horas extraordinarias con los alumnos de Primero de Bachillerato del IES Octavio Carpena de Santomera. Tengo que darle las gracias a Victoria, su profesora de Historia, no sólo por invitarme a charlar con sus alumnos sobre el campo de concentración de Albatera, sino por saber motivar e ilusionar, de la forma extraordinaria en que lo hace, a sus alumnos.
Antes de las vacaciones de Semana Santa muchos de ellos estuvieron en Auschwitz con ella. Quizá por eso su interés era tan grande. O quizá sea, sencillamente, porque son alumnos excelentes.
He difrutado muchísimo, y ha sido para mí un momento muy especial porque con ellos he inaugurado la sexta edición de mi libro "Isidro: relato del campo de concentración de Albatera".
Qué mejor momento para hacerlo.
Gracias Victoria por pensar, un año más, en Isidro y en mí.